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El Mercurio, 04 de mayo de 2004
Investigación:
Las células
cardíacas pueden regenerarse
El hallazgo promete una alternativa de
tratamiento eficaz para pacientes que han sufrido un ataque al corazón.
Hasta ahora, se pensaba que las células del músculo
cardíaco -llamadas cardiomiocitos- eran incapaces de multiplicarse en los
mamíferos después de su nacimiento. Un dato no menor, considerando que
después de sufrir un ataque al corazón, el tejido que lo forma queda dañado
y sin posibilidad de regeneración.
Pero un equipo de investigadores acaba de descubrir lo contrario. En el
mejor hallazgo de este tipo conocido a la fecha, científicos del Instituto
Médico Howard Hughes, del Hospital de Niños de Boston, y de la Escuela de
Medicina de Harvard, lograron inducir exitosamente la división y
multiplicación de las células cardíacas adultas.
Para ello, previamente los doctores Mark Keating y Félix Engel inhibieron la
acción de una enzima (la p38), responsable de suprimir la replicación de los
cardiomiocitos.
Los investigadores ya habían demostrado en experimentos con fetos de ratas
que el incremento de la actividad de dicha enzima se correlaciona con un
menor crecimiento cardíaco. Y, por el contrario, al reducir la acción de la
enzima, el corazón se desarrolla más rápido.
Luego, repitieron los experimentos con cardiomiocitos adultos, también de
ratas, y encontraron similares resultados.
En cultivos de laboratorio, observaron que la activación de la enzima p38
reduce la síntesis de ADN, el primer paso clave en la replicación celular.
También descubrieron que la p38 regula la actividad de los genes
involucrados en la mitosis (la división del núcleo de la célula en dos), un
segundo paso en la reproducción celular. Por último, determinaron que la
inhibición de la enzima favorece la citoquinesis, el último paso de la
multiplicación celular, en el cual la célula se divide en dos nuevas
células.
"Éste es sólo un pequeño paso hacia la terapia regenerativa, pero es muy
importante -dijo Keating-. La inhibición de la enzima p38 es una posible
estrategia terapéutica".
Cuando un corazón humano se ve dañado, el músculo no puede volver a crecer y
es reemplazado por tejido cicatricial que dificulta el bombeo cardíaco y
expone al paciente a arritmias constantes.
Keating y sus colegas ahora estudian roedores a los cuales se les han
provocado ataques cardíacos para ver si agentes que inhiben la enzima p38
(ciertas moléculas y proteínas) mejorarían la función cardíaca y su
regeneración.
Un estudio de 2001 del New York Medical College ya había encontrado
evidencia sobre la capacidad regenerativa de las células del músculo
cardíaco.
ALTERNATIVA
Inhibir la enzima p38 sería más práctico que la terapia con células madre
para lograr la reparación del tejido cardíaco dañado.
En Internet
Detalles del estudio:
www.chldrenshospital.org/research
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El Mercurio, 13 de abril de 2004
EE.UU:
Prueban
hibernación con ratas
Investigadores del Centro de Investigación contra el
Cáncer "Fred Hutchinson y la Universidad de Washington lograron en ratones
un estado similar a la hibernación mediante sulfuro de hidrógeno, un
descubrimiento que podría utilizarse en la medicina. En una publicación de "Science",
ellos explican que esta técnica es una manera muy prometedora de ganar
tiempo cuando se necesita. Cuando se frenan las funciones metabólicas, se
preservan los órganos, algo que podría ser crucial en el caso de, por
ejemplo, pacientes muy graves que necesitan con urgencia un trasplante de un
órgano, o para enfermos a los que hay que hacerles una transfusión de
sangre.
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El Mercurio, 13 de abril de 2004
Medicina:
Terapia
génica contra el Parkinson
Cambiando la
composición de las células podría acabarse con este mal neurológico.
Experimentos en ratas han sido exitosos.
Cuarenta mil chilenos padecen el mal de Parkinson, la
enfermedad neurodegenerativa más común en la población adulta después del
Alzheimer.
El gran problema para el 1% de los mayores de 55 años que sufre esta
patología es que todavía se desconocen las causas que hacen que las neuronas
y los neurotransmisores que controlan los movimientos del cuerpo se vayan
destruyendo.
Por eso, hasta ahora, los tratamientos sólo se han basado en limitar el
temblor involuntario y la rigidez muscular. Es decir, los síntomas que
provoca este mal, caracterizado por un déficit del neurotransmisor dopamina
y un aumento de acetilcolina, que provoca una disminución de los estímulos
en la corteza motora, y que finalmente lleva a una falta de movimiento.
Si bien las terapias logran disminuir los temblores, la enfermedad sigue
avanzando.
Por eso, los médicos están tratando de averiguar cuál es el primer paso que
lleva a que una persona desarrolle Parkinson.
Terminar con el mal
Para ello, un grupo de médicos norteamericanos, encabezados por el doctor
David Sulzer, de la Universidad de Columbia, y quien participó en el segundo
Encuentro de Neurotoxicidad que se realizó en Viña del Mar, ha estado
trabajando para avanzar en la terapia génica, la última aproximación a la
enfermedad.
"Pensamos que quizás en los pacientes con Parkinson la dopamina está en un
lugar equivocado dentro de la célula. Si esto es cierto, entonces bastaría
cambiar la expresión del gen al principio de la enfermedad para evitar que
se desarrolle", explica el investigador estadounidense.
Hasta el momento los médicos no saben cómo llevar a cabo la terapia génica
en humanos, porque hay que alterar toda la conformación genética. Sí lo han
hecho con ratones, y los resultados han sido positivos.
"Para que nuestra terapia funcione en seres humanos faltan años, pero la
gracia es que frenaremos la enfermedad, no sólo paliaremos sus síntomas",
precisa el doctor Sulzer.
Pero mientras la terapia génica no esté lista, hay cirugías, como la
Estimulación Cerebral Profunda, que funciona bien con algunos pacientes.
Sin embargo, el médico inglés Peter Jenner, del King's College de Londres,
afirma que el mejor fármaco sigue siendo la mundialmente utilizada levadopa.
"Ninguna droga es tan buena", admite, aunque reconoce que no termina con el
mal y que puede generar efectos secundarios en algunos pacientes mayores,
como psicosis y alucinaciones.
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El Mercurio, 13 de abril de 2004
Investigación:
Carne y
leche de bovinos clonados son seguros
Científicos estadounidenses aseguran que productos no tienen diferencias con
los de animales concebidos de manera natural.
La carne y la leche de los bovinos clonados son
similares a las de animales nacidos de manera natural, según un estudio
difundido en Estados Unidos y que es la primera evaluación a gran escala del
valor nutricional y los riesgos de estos productos para la salud humana.
"Hemos concluido que no hay diferencias notables entre la carne y la leche
de los animales clonados, comparadas con la de los bovinos producidos
naturalmente", explicó Xiangzhong Yang, biólogo de la Universidad de
Connecticut que participó en el estudio publicado en los anales de la
academia estadounidense de ciencias.
"Todos los parámetros examinados en esta investigación se sitúan en el
margen normal de las carnes y productos lácteos bovinos autorizados
actualmente para consumo humano", agregó.
La FDA, la agencia federal estadounidense que regula los alimentos y
productos farmacéuticos, todavía no ha autorizado la comercialización de
carne y lácteos de animales clonados, y en 2003 expresó públicamente
reservas sobre estos productos.
De hecho, la FDA indicó que publicará a la brevedad la evaluación que
realizó para saber si los productos de bovinos clonados son seguros para el
consumo humano.
En 2002, luego de una serie de análisis, la academia estadounidense de
ciencias había concluido que los productos de animales clonados no deberían
presentar riesgos para la salud humana, aunque advirtió sobre la escasez de
estudios sobre el tema.
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El Mercurio, 21 de marzo de 2004
INGLATERRA:
Embrión
humano en útero animal
Elegir el sexo de los hijos, clonar e implantar
embriones humanos en animales son algunas de las posibilidades que contempla
el proyecto de ley que presentará esta semana un grupo de parlamentarios
ingleses del Comité de Ciencia y Tecnología. Los científicos creen que
mientras más genética humana lleven incorporados los animales utilizados en
laboratorios, más fácil será el desarrollo de nuevos fármacos y la
producción de órganos para trasplantes.
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